el refinamiento de su gusto bases sólidas para ensanchar su fantasía y formar un juicio claro de las cosas Para instruirse el cajista de remiendos debe aprovechar lecciones de dibujo e idiomas el estudio de los buenos maestros en tipografía y de los periódicos del ramo que publican muestras acabadas y artículos instructivos de todos los ramos del Arte gráfico No se olvide de hacer frecuentes visitas a los museos de diferentes clases y las colecciones de objetos de arte Esto no ha de servir exclusivamente para satisfacer una vana curiosidad sino ha de tener por objeto el aprender y perfeccionarse En el caso de que el cajista no encuentre en la población donde tiene su residencia museos y colecciones en qué estudiar e instruirse búsquelos en las ciudades vecinas donde los haya las cuales con los modernos medios de locomoción se pueden visitar fácilmente dando los domingos y días festivos el tiempo suficiente para el viaje y la visita Como otro medio excelente de perfeccionarse se ofrecen las Escuelas de Artes y Oficios y el cajista no deje de cursar las clases de su ramo aunque sea preciso dejar su actual plaza y buscarse otra en la población que posee tal escuela Búsquese si es posible el trato personal o por medio de la correspondencia con cajistas de remiendos de reconocido valer y maestría estas amistades con colegas de mayor edad traerán a los jóvenes incalculables listos son a grandes rasgos los medios que ha de procubeneficios intelectuales rarse el cajista de remiendos para perfeccionarse para trocar el trabajo de cajista de obra o periódico con el del cajista de remiendos Repetimos a todos que la experiencia o lo que en este caso equivale la práctica se debe considerar como el mejor maestro Sin ejercicios prácticos la teoría resultaría inútil y vana resultando de lo contrario si va acompañada de la práctica la más útil e indispensable ayuda de ésta La casa en que está empleado debe proporcionar al cajista de remiendos la suficiente ocasión de practicar su arte Para poder adelantar no le basta el tener de vez en cuando alguno que otro trabajo de remendería sino que deben menudear éstos Lo peor que pudiera ocurrir a un cajista sería la creencia de que basta trabajar en una importante casa de remiendos para llegar a la perfección en el Arte no se figure nadie que ahora ha venido el tiempo de rechazar obstinadamente toda clase de avisos y enseñanzas y que la señal distintiva de un buen cajista de remien- \ a hemos dos es un traje a la última moda con los respectivos accesorios de lujo JL mencionado la importancia de un continuo ejercicio en el dibujo tipográfico al lado de las composiciones de remiendos mismas Haga el aprendiz o cajista numerosos bosquejos o trace con asiduidad planes de remiendos Si ha salido uno y otro de los bosquejos buenos o sobresalientes no se entretengan en composiciones fantásticas que es lo que ocurre con frecuencia a los aprendices Empiécese copiando unos buenos remiendos y adquirida ya cierta facilidad y soltura procédase a cambiar unas partes suprimir otras y por fin formar de diferentes partes algo nuevo armónico y original de ninguna manera salgan del terreno de la práctica cotidiana ni los dibujos ni los bosquejos Su primero y principal empeño sea dar al texto así en su totalidad como en sus diferentes partes un aspecto ameno y agradable fíjese luego en la distribución del texto que corresponda a su sentido a la distribución de los espacios y por fin a la manera más adecuada de dar realce a las palabras que tienen más importancia y por consiguiente deben destacarse más en el conjunto Para adquirir una buena y agradable delineación es menester el adiestrar el ojo y la mano por medio de múltiples copias de todo lo característico y noble que puede haber entre figuras ornamentos viñetas y otro material de ornamentación Sobre todo háganse muchos ejercicios de ampliación y reducción tipográficos este es el mejor método de aprender los debidos tamaños tarea que en un principio ofrece al alumno no pocas dificultades No se contente el joven cajista de V & -O •> ¿ toO«OOao '“O-o nnooo ' -O» ■0 IS .9 i® 9 © Q