LOS CORRECTORES A PROPÓSITO DE UNOS ARTÍCULOS N el primer número de ALBUM Gráfico Revista a la que deseo toda clase de prosperidades y largos años de existencia para bien del arte tipográfico se han publicado dos artículos acerca de los cuales voy a emitir mi modesta opinión para contribuir con mi granito de arena al acervo común En el primero de dichos artículos que firma el corrector de ALBUM GRÁFICO se lamenta éste de las faltas y erratas que se observan en muchas publicaciones y lo achaca a la impericia de algunos correctores cosa que es verdad pero lo que hay que buscar es la raíz del mal la causa de que desempeñen el cargo de correctores individuos que no reúnan condiciones para ello Esto a mi juicio es debido únicamente a una cuestión económica ni más ni menos Hay imprentas en las que por no dar el negocio para pagar un corrector no lo tienen Existen otras que podrían sostenerlo pero que la avaricia o como se quiera llamar de sus dueños no les permite hacerlo y no escasean tampoco las que tienen compositor ajustador y corrector todo en una pieza y naturalmente en estas condiciones no es posible que las cosas se hagan bien ¡Qué más Existe en esta corte una importante casa editorial que publica varias revistas ilusiradas bastante notables que ha estado no sé los años sin tener corrector (ahora ya tengo motivos para creer que lo tiene y me parece que dicha ca sa bien podía pagarlo Pero ¡bah eso de la corrección no tiene importancia Si sale una palabra por otra o una barbaridad que se dan casos el buen juicio del lector etc ya subsanará la falta el autor del artículo se limita a cobrarlo y en paz Así pues yo creo que en primer término tiene la culpa de este estado de cosas el autor de una obra que quiere que se la hagan muy barata y luego el industrial que accede a ello porque la Imprenta es una industria como otra cualquiera y claro está haciendo los trabajos baratos no se puede dar buenos jornales y no dando buenos jornales no se puede tener buenos operarios Cuente el corrector de ALBUM Gráfico con mi modesta adhesión para todo lo que redunde en beneficio de la clase y con mi asistencia si llega a efectuarse a la reunión que propone para tratar de estos asuntos y para ver si nos ponemos de acuerdo en otros menesteres de la corrección como por ejemplo tratar de unificar lo que sea posible abreviaturas mayúsculas etc para evitar el que en unos sitios se ponga mar Mediterráneo y en otros el mar lo pongan con mayúscula Que en unos periódicos pongan Cárpatos con c y en otros lo pongan con k Que unos escriban Dunquerque y otros Dunkerque de esta última manera se escribe en francés unos Los Argonnes y otros La -Argona ¿En qué quedamos ¿Hemos de escribir los nombres extranjeros como los escriben ellos o los hemos de españolizar A mí me parece que debían escribirse como son en su origen porque de españolizar unos hay que hacerlo con todos y ¡cualquiera traduce al castellano ciertos nombrecitos rusos que no tienen más que zedas y kaes El otro artículo se titula «La puntuación» y lo firma José Ratés Afirma es e señor que no hay dos correctores que puntúen lo mismo cosa algo disculpable a mi juicio dada la idiosmcrasia de los individuos en general y no de gran importancia pues demasiado sabrá el Sr Ratés que tampoco los escritores puntúan igual y hasta yo he conocido el caso de un autor y como éste hay muchos que mandaba que en su obra se pusiera la puntuación tal y como él lo marcaba sin variar ni una tilde y así hay que hacerlo Cita este señor en apoyo de su tesis al Quijote pero esto nada tiene que ver con el asunto porque cuando el Quijote se escribió predominaba otra forma de pun-